Nancy Yuncoza postulada a maestra honoraria de la Unearte
El surrealismo poético de Nancy Yuncoza, manifestado en la inauguración de su más reciente muestra titulada “La Danza en la Forma y el Color”, sirvió de escenario idóneo para que Xiomara Leotta, directora del Museo Jacobo Borges (MUJABO), anunciara la postulación de esta prolífica artista como Maestra Honoraria de la UNEARTE para el año 2027.
Leotta detalló que, siguiendo instrucciones de Raúl Cazal, Ministro del Poder Popular para la Cultura, a partir del presente año el Mujabo, a través de la comunidad artística, tiene la potestad de postular anualmente a dos creadores en el rubro de artistas visuales para esta distinción honorífica de la magna casa de estudios.
La nominación de Yuncoza reconoce una trayectoria de excelencia que amalgama la creación plástica con el rigor pedagógico.
El diálogo entre la filosofía y el símbolo estuvo presente durante la apertura, iniciada por Nancy Yuncoza. Esta artífice del hecho visual enfatizó de manera especial en la semiótica y los arquetipos, siendo para ella fundamental la influencia teórica de Daniel Medvedov en la construcción del discurso simbólico de sus obras.
Por su parte, el reconocido crítico de arte Gabino Matos, curador de la exhibición, destacó el devenir de Yuncoza y la persistencia que ha tenido la figura femenina en su iconografía; una presencia constante que se manifiesta tanto en la devoción religiosa a través de las diversas vírgenes que ha realizado a lo largo de su trayectoria, como en la representación de distintas etnias y la presencia de la fémina en escenas artísticas vinculadas a la danza y la música.

Matos hizo referencia a los momentos difíciles que se atraviesan en el país por distintas circunstancias, ante lo cual parafraseó el pensamiento de Nietzsche: “Afortunadamente contamos con el arte para no morir a causa de la verdad”.
En esta ocasión, Yuncoza le ofrece al público visitante el poder disfrutar de dos lienzos de gran formato que resumen su cosmovisión en torno a la danza y el movimiento como vehículos de paz. La primera de estas pinturas, inspirada en la cultura Pemón, retrata a una mujer indígena cuya falda ha sido intervenida con hilos de oro; un detalle que surgió tras un diálogo profundo entre la artista y la modelo, logrando capturar la simbología sagrada de su entorno y su herencia ancestral.
La segunda obra, situada en la majestuosidad de El Salto Llovizna, presenta a una bailarina rosada donde la composición integra de manera magistral el universo místico-religioso de la Santísima Trinidad junto al equilibrio del Yin y el Yang. Al situar a sus bailarinas siempre sobre el agua, Yuncoza busca transmitir un mensaje de serenidad y armonía. «La paz y unión mundial». Entre otras aristas abogó por el ejercicio de una «competencia sana» que permita el crecimiento colectivo a través del espíritu creador.
Esta exposición, enmarcada igualmente en diversas actividades del 18° aniversario de la UNEARTE, tuvo un punto crucial en el amor por la parroquia Catia; la artista manifestó con orgullo haber nacido y crecido en esta zona. La despedida estuvo a cargo de músicos locales: Hernán Sánchez y Henri Camacho (mandolina); Juan Carvajal (cuatro, guitarra y mandolina); Deborah Barrios y Juan Chacón (vocales) y Josefina Espinoza.
CORTESÍA: Teresa Quilez

