ICOM-CC y la formación académica: pilares de la nueva era patrimonial
Cada 27 de enero, la comunidad museística global celebra el Día Internacional del Conservador-Restaurador, fecha que rinde homenaje al nacimiento de Eugène Viollet-le-Duc. Para el Consejo Internacional de Museos (ICOM), esta efeméride es una oportunidad para reivindicar la disciplina que garantiza la integridad de nuestra memoria histórica a través de la ciencia y la ética.
En este marco, el ICOM Venezuela, bajo la dirección de su presidente Armando Gagliardi, resalta la labor del Comité para la Conservación (ICOM-CC), el más grande de sus 32 Comités Internacionales. A nivel global, el ICOM-CC está presidido por Kate Seymour (Países Bajos), mientras que en el ámbito nacional, la coordinación del comité venezolano está liderada por Mélida Mago.
Con una red de aproximadamente 5.000 miembros en todo el mundo, el ICOM-CC proporciona un marco interdisciplinario de 21 grupos de trabajo en torno a investigaciones científicas de vanguardia, desarrollo de manuales de estándares internacionales y soluciones en conservación preventiva y gestión de desastres.
En Venezuela, esta vanguardia tiene su epicentro en el Centro Nacional de Conservación y Restauración Patrimonial (Cencrep). Este organismo se erige como la fuerza técnica y científica del país, aplicando protocolos internacionales para diagnosticar y sanar las piezas que conforman el discurso histórico nacional.

La formación y rigor técnico hacia esta disciplina de los museos se multiplica, para las nuevas generaciones en la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (UNEFM) que actúa como puente estratégico. En sus aulas se profesionaliza a los nuevos custodios del patrimonio, dotándolos de las herramientas críticas necesarias para laborar en instituciones de alto nivel como el Cencrep.
Sobre la importancia de la formación más allá de la academia recordamos la exposición de la Odalisca con pantalón rojo de Henry Matisse qué mediante la difusión de un audiovisual del proceso de limpieza y restauración que le hizo Cencrep a la pintura el Museo cumplió con su función de sensibilización.
La transparencia en esta disciplina se sustenta en el rigor del diagnóstico: la hoja clínica. Este instrumento permite registrar intervenciones anteriores y determinar tratamientos específicos.
Entre los hitos de restauración en el país destacan:
Ropaje de Teresa Carreño: Realizado por el Cencrep.
Esfera de Jesús Soto: Recuperación a cargo de PDVSA.
Ciudad Universitaria de Caracas (UCV): Trabajos de la Comisión Presidencial y el remozamiento del Estábil con hoja horizontal de Alexander Calder por parte de Copred.
Toda esta labor de excelencia es documentada por la Revista Museos.ve (como en su edición No. 29), que registra los pormenores de los procesos que definen la identidad de nuestras instituciones.
»Para el ICOM, el fortalecimiento del ICOM-CC, la labor científica del Cencrep, la solidez académica de la UNEFM y la divulgación especializada son los motores que aseguran que el patrimonio sea un legado vivo para el futuro».
CORTESÍA: Teresa Quilez.

