Escultura: Genealogía de la identidad, desde lo ancestral a la vanguardia
En el marco del Día Internacional del Escultor, el Consejo Internacional de Museos (ICOM) Venezuela celebra la escultura como una genealogía que define nuestra historia y evolución social. La escultura en nuestro país es un viaje fascinante que conecta nuestras raíces más profundas con las expresiones contemporáneas más audaces, articulándose a través de tres momentos clave:
El Origen Ancestral: La tridimensionalidad en nuestra cultura comienza con el gesto primigenio de moldear la tierra. La profusa colección de idolillos y piezas cerámicas que custodian nuestros museos —desde la Galería de Arte Nacional (GAN) hasta diversos recintos del territorio nacional— representan el primer acto de volumen y simbolismo de nuestra tierra, sentando las bases de nuestra identidad plástica.
La Consolidación del Baluarte Nacional: El tránsito hacia la modernidad se caracteriza por una ambición de escala y dominio técnico sin precedentes. Honramos a nuestros maestros fundacionales como Francisco Narváez, Alejandro Colina y Eloy Palacios quienes dotaron de fuerza telúrica nuestra escultura, junto a la genialidad de Lía Bermúdez y Gego. Nuestro talento es profuso como Cornelius Zitman, Marisol Escobar, India Gámez o Carlos Rojas emblemáticos en los museos nacionales, recordándonos que nuestra plástica es un arte de gran envergadura.
Vanguardia, Ensamblaje y Diálogo Universal: Nuestra identidad escultórica se nutre del intercambio con maestros internacionales como Alexander Calder, Henry Moore y Lorenzo González, y la genialidad universal de Jesús Soto y Alejandro Otero. Este legado cobra nueva vida en la contemporaneidad a través de la maestría en el ensamblaje —disciplina esencial que expande el canon tridimensional— de creadores como Nancy Yunkoza. Asimismo, destacamos el aporte del maestro Alexis De La Sierra —distinguido como Portador Cultural Patrimonial de la Nación — y la recordada maestra Colette Delozanne, cuya obra sigue resonando en nuestra memoria colectiva. Ellos han llevado la escultura a una dimensión donde la técnica, el metal y los nuevos materiales rompen cualquier límite.
Esta genealogía, desde el primer idolillo hasta la vanguardia cinética, el ensamblaje y la maestría contemporánea, confirma que la escultura es el archivo físico de nuestra evolución como sociedad.
Teresa Quilez
Prensa ICOM

