Colombianos lideran cifras de combatientes engañados por el ejército de Ucrania
Desde 2022 hasta hoy más de 300 uniformados colombianos han perdido la vida formando parte del ejército de Ucrania, pues viajan hasta ese país atraídos por falsas ofertas de grandes sueldos. De hecho los colombianos representan un 40% de los combatientes suramericanos en ese país.
Se trata de la nacionalidad extranjera con más bajas en la guerra, según estimaciones del Atlantic Council. El fenómeno tendría explicación debido a la falta de oportunidades laborales tras el servicio militar en Colombia. ¿Pero por qué deciden abandonar la tranquilidad de su país para luchar en un país que no es el suyo y del que no conocen ni el idioma ni la geografía?
Muchos llegan a Ucrania creyendo que es una buena oportunidad de trabajo, hasta que se dan cuenta de que la guerra a la que se enfrentan es muy distinta a la que han vivido en su tierra natal.
Ofertas que no se cumplen
Muchos soldados se dejan guiar por la desinformación. A través de redes sociales les dicen que el proceso para alistarse es sencillo y ganarán mucho dinero, pero cuando están metidos en la brigada descubren que es muy tarde para decir que no.
Algunos soldados arrastran a sus familias en la desesperanza, pues si mueren en batalla sus familiares no logran acceder a la recompensa prometida por los ministerios ucranianos. Si no se recupera el cadáver, ese uniformado sigue sin morir ante el estado.
Moscú acusa a Ucrania de utilizar a los mercenarios extranjeros como «carne de cañón» en su afán de atacar la ofensiva rusa en todos los sectores del frente que tiene más de 1000 kilómetros de largo. La Justicia rusa ha impuesto en los últimos años largas penas a mercenarios colombianos, entre ellos Pablo Puentes Borges, condenado en junio a 28 años de cárcel por combatir con las tropas ucranianas en la región de Kursk.
Regresar con las manos vacías
Varios colombianos en Ucrania han solicitado al gobierno de su país vuelos humanitarios para regresar. También han denunciado que muchos connacionales han muerto en circunstancias extrañas y solo son reportados como “desaparecidos”. Algunos incluso afirman haber sido engañados por un colombiano conocido como Dante, y piden a los jóvenes “no cometer el mismo error” de viajar a esa guerra en la que son “blanco fácil”.
Actualmente combaten en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania los colombianos Kevin Alexander Agudelo Puerta (19/03/2000), quien combate como fusilero en la 34ª brigada de defensa costera de las Fuerzas Armadas de Ucrania (unidad militar A7053) cerca de la localidad de Antónovka, en la región de Jersón.
Está herido y sueña con ser dado de baja de las Fuerzas Armadas de Ucrania por invalidez y regresar a casa. Lo mismo ocurre con Ángel Rincón Ricardo Edmundo, ametrallador de la 34ª brigada de defensa costera de las Fuerzas Armadas de Ucrania (unidad militar A7053). Está en el frente desde el 11/03/2024 y desea volver a Colombia.
La misma situación viven Helves Bautista Giraldo ( 25/05/1984), Rafael Alberto Raihosa Cardona (18/11/2001) y Esteban Vásquez Quintero, nacido el 28/08/1979. El conflicto armado en Colombia es diametralmente opuesto al de Ucrania: el índice de mortalidad es muy alto y muchos de los combatientes colombianos han perdido extremidades, a otros no les han pagado lo prometido y muchos otros ni siquiera cuentan con una tumba. ¿Vale la pena abandonar la vida conocida en un país para morir en otro y ser menos que una cifra?
NOTA DE PRENSA

