Cultura y Entretenimiento

Alejandro Chataing: 153 años del arquitecto que dibujó el rostro de la modernidad venezolana

​Hablar de la fisonomía urbana de Caracas nos lleva evocar al maestro Alejandro Chataing. Al cumplirse este 24 de febrero 153 años de su nacimiento (1873-1928), recordamos al «Gran Constructor», cuya herencia arquitectónica sigue siendo el testimonio más fiel de una Venezuela que transitaba con audacia hacia el siglo XX.

​Chataing no fue solo arquitecto de planos y estructuras; fue un estratega de la estética que supo amalgamar el orden con la fantasía. Su carrera despegó tras conquistar el primer lugar en el concurso para rediseñar las fachadas del Mercado Municipal de San Jacinto, un hito que marcaría el inicio de una producción prolífica que otorgó a la capital un perfil cosmopolita, siendo reconocido como el proyectista más relevante de su época.

Fue un precursor técnico fundamental, su curiosidad lo llevó a experimentar con materiales entonces novedosos, siendo pionero en el uso del concreto armado en el país. Se le atribuye la autoría del Estanque del Parque El Calvario, la primera obra nacional ejecutada con esta técnica, demostrando un compromiso excepcional con la durabilidad y la innovación industrial en la construcción civil.

​Bajo su firma o supervisión, surgieron estructuras que hoy son pilares del patrimonio nacional, como el Arco de la Federación en El Calvario, el Nuevo Circo de Caracas, la Iglesia Corazón de Jesús y la reforma de la antigua Academia Militar (hoy Cuartel de la Montaña), así como el Arco de Triunfo de Carabobo.

El catálogo de obras de Chataing es un viaje por los estilos más exquisitos de la época. Desde la elegancia de los teatros Nacional, Ayacucho, Capitol y Princesa (Rialto), hasta la solemnidad religiosa en el Templo de San Agustín del Sur. Su mano intervino espacios tan diversos como:

  • ​La Quinta Las Acacias (residencia Boulton y hoy sede de la Comandancia General de la Guardia Nacional).
  • ​La romántica y señorial Villa Zoila.
  • ​Reformas fundamentales en el Panteón Nacional y la Escuela de Música José Ángel Lamas.
  • ​El Hotel Miramar en Macuto, joya del litoral, y el Archivo General de la Nación.

​Expertos coinciden que el sello de Chataing reside en su eclecticismo magistral. En sus fachadas conviven armónicamente el neorenacimiento, el neorrománico, el neobarroco y toques moriscos, logrando una identidad visual única. Alejandro Chataing no solo construyó edificios, diseñó el escenario donde la Caracas moderna comenzó a soñar.

CORTESÍA: Teresa Quilez

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