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Alcaldías y encargados de la planificación urbana deben pensar en ciudades del futuro

De manera gratuita mediante la Biblioteca Digital Banesco se puede leer Nuevo país de la arquitectura, que destaca el talento emergente venezolano en diversas disciplinas culturales. En este particular, reúne el testimonio de 19 jóvenes arquitectos, nacidos entre 1985 y 1998, que conforman un grupo de profesionales reconocidos por su capacidad creadora, estilo, resolución de proyectos e implementación de nuevos materiales y tecnologías.

El libro permite tener un acercamiento al rumbo que está tomando la arquitectura en la actualidad, desde la historia, visión y experiencia de cada uno de los testimonios registrados en la publicación. Asimismo, refleja la identidad -humana y profesional- de los protagonistas quienes convergen en la idea de establecer una arquitectura desde las realidades sociales, con el propósito de honrar a las comunidades y los legados personales que existen detrás de cada uno de ellos.

Los profesionales que forman parte del libro fueron seleccionados por un comité especializado integrado por arquitectos y profesores. Este trabajo está acompañado de una exposición complementaria que enriquece la experiencia del lector. Se trata de una muestra visual que incluye breves sinopsis biográficas de estos muchachos y sus obras más representativas, que forman parte de la publicación.

Durante la presentación de este libro digital, se realizó una tertulia entre dos de los 19 arquitectos que forman parte de la publicación: Gildre Aquino y Tomás Caeiro, ambos profesores de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), quienes conversaron y respondieron a las preguntas planteadas por los moderadores Enrique Larrañaga, arquitecto y profesor; y la periodista Maruja Dagnino.

Autoconocerse

“Este libro fue un autoconocimiento para mí. Porque cuando uno se mete en el oficio pocas veces reflexiona sobre las herramientas que trae consigo. Aquello que te forma, que te acompaña desde tu infancia, y que de manera inconsciente se refleja en tu trabajo”, agregó Gildre Aquino, quien cuenta hoy con 37 años.

Cuando se le inquirió sobre las diferencias y cercanías entre la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) y la construcción de centros comerciales babilónicos en la actualidad, fue precisa: “Es una pregunta complicada, porque al final cada uno de estos proyectos responden a unas necesidades de clientes. Y básicamente son clientes totalmente opuestos y quizás la pregunta va más allá de lo que está aportando para la ciudad.  O sea, más allá de qué edificio sí, digamos, cumple los requerimientos o no. Creo que cada propuesta o cada proyecto que se haga, independientemente de su ámbito, sea privado o social, tiene que dejar algo para la ciudad, para el colectivo, para, digamos, el ciudadano y generar espacios donde se permita esa conexión humana”.

Sobre si las ciudades deben tener un concepto homogéneo; o apostar a la diversidad en sus diferentes espacios, precisó: “Lo que pasa es que las ciudades, a lo largo del tiempo, responden a muchas etapas de la misma. Entonces, todas las ciudades son y serán diversas. Es muy difícil que tú tengas una ciudad homogénea porque cada una va a responder a un momento histórico”.

Sin embargo, acotó que “lo ideal es que cuando esos momentos históricos son muy diferentes, existan proyectos urbanos que permitan, digamos, enlazar o conectar los diferentes tipos de ciudades que se crearon o que se formaron en esa época determinada…  Claro que deben responden también a unas ordenanzas y a unas directrices de un plano urbano que todas las ciudades con sus alcaldías deben tener. Y, bueno, obviamente hay que revisarlas, eventualmente o periódicamente, para que respondan a las necesidades, no sólo, digamos, del momento, sino de lo que requiere el crecimiento de la ciudad porque es natural que las ciudades crezcan”.

Esta profesional si propuso que “todas las alcaldías, ya en este momento en el que vive particularmente Venezuela, no solo en Caracas, sino en otras ciudades del país, deben revisar las ordenanzas, porque las mismas tienen mucha data y creo que sí es momento preciso de hacer un nuevo master plan, planes urbanos, que respondan a la dinámica actual de las ciudades”.

“La arquitectura venezolana ha sido de vanguardia y yo creo que eso seguirá siendo por muchos años, porque la arquitectura trasciende y toda la buena arquitectura que existe en Venezuela, sigue incluso formando personas, como es el caso de la Ciudad Universitaria de Caracas, que siempre te enseña algo”, finalizó Gildre Aquino.

Hacia dónde ir

En cuanto a Tomás Caeiro, arquitecto de treinta años y graduado en la UCV, respecto a la GMVV y las torres opulentas que surgen en varias ciudades del país, analizó: “En primer lugar, no hay que definir algo absolutamente como bueno o malo; sino que hay que entender el contexto en el que existen ese tipo de obras. Es evidente que esas viviendas sociales surten o cubren una carencia que existe en la población. Así como las otras obras opulentas también cubren otro tipo de necesidades. Entonces, yo creo que, desde la arquitectura, lo que debemos velar, quizás los arquitectos, es porque esas obras, evidentemente, cumplen con la función concebida. Y que además, de alguna manera, reflejen lo que son los valores de la arquitectura”.

Agregó rápido que “reflejen una investigación, a lo mejor, o un trabajo sobre la propia disciplina. Y no tanto, más allá de escoger materiales o de escoger tal o cual diseño, cumplir con esa necesidad, para la que fue requerida, a través de una proposición.  A través de proponer arquitectura en función de ese encargo, sea cual sea. Venga desde el lado social o venga desde un privado, por así decirlo”.

En cuanto al papel de las alcaldías en el buen desarrollo urbano, sentenció: “Yo creo que de alguna manera no es labor de la alcaldía velar por la estética, por una estética mayor o menor de un proyecto determinado.  Pero sí es labor de la alcaldía velar por los valores propios de la ciudad. Ejemplo, en Bello Monte (Caracas) existen construcciones de diferentes épocas, que de alguna manera coexisten en simultáneo y generan un tipo de ciudad.  Yo creo que la pregunta que deberían hacerse las alcaldías y los encargados de la planificación urbana es, ¿qué tipo de ciudad queremos tener de aquí a 5, 10 y 50 años?  Y en función de eso, realizar las promociones o promover, mejor dicho, las cosas que sean necesarias o los incentivos que sean necesarios para llegar a esa ciudad… Más allá de si nos gusta, no nos gusta, es más bonita, es más fea, etc., etc., es qué queremos que sea la ciudad”.

“Para mí la arquitectura es una disciplina que tiene consecuencias sobre el mundo real y el espacio físico, que comienza por entender el entorno. Este es un libro de personas que casualmente son arquitectos, porque hay un énfasis en el individuo, pero en sí nos da la oportunidad de ver la crisis y la carencia desde una visión propositiva. Y eso es un rasgo en común entre todos los que estamos reseñados en él”, filosofó Caeiro.

“Yo diría que hay un crecimiento a nivel de construcción, que no necesariamente tiene que ver con arquitectura propiamente dicha. Hay construcciones que suplen unas necesidades, pero la arquitectura en algunos casos va un poco más allá, en entender qué es lo que se necesita para ese lugar específicamente, en entender cuáles son los materiales de la zona. Hay muchos temas de la arquitectura que creo que pueden estar siendo obviados, por ahora, en esa cantidad de construcciones que hay”, concluyó Tomás Caeiro.

Nuevo país de la arquitectura está disponible en la Biblioteca Digital Banesco para su descarga gratuita. Entrar a Banesco.com. Esundécima publicación de la colección Los Rostros del Futuro, bajo la producción ejecutiva de Fundación ArtesanoGroup.

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