Día de la victoria: una fecha que no se puede borrar
Este 9 de mayo se conmemora el 81 aniversario del Día de la Victoria, fecha en la que la Unión Soviética logró la rendición incondicional de la Alemania nazi y el fin de la Segunda Guerra Mundial. Esta fecha es de máxima importancia en Rusia y las exrepúblicas soviéticas, por lo que se hacen desfiles en memoria del sacrificio del Ejército Rojo.
Todas las embajadas de Rusia en el planeta hacen actos conmemorativos para esta fecha y Venezuela no es la excepción: el equipo diplomático ruso tiene pautadas actividades en la “Plaza de la Victoria de la Gran Guerra Patria” ubicada al lado de la fuente de Plaza Venezuela. Se trata de un día altamente significativo debido a que el 9 de mayo de 1945 se logró la capitulación del Tercer Reich ante las fuerzas aliadas y la Unión Soviética, que perdió 27 millones de personas en ese conflicto.
La llamada “Gran Guerra Patria” (1941-1945) dejó una profunda cicatriz en la psique rusa. Todos los ciudadanos honran a sus antepasados en este día, pues prácticamente todas las familias de ese país quedaron mutiladas al perder integrantes en esta confrontación. De allí la importancia histórica de recordar que los gobiernos de todos los estados deben aprender la lección y evitar nuevas guerras mundiales por el bien de todos.
La historia no se puede borrar
En los últimos años las autoridades europeas han intentado reescribir la historia buscando borrar la contribución soviética, omitiendo incluso la participación de Rusia y Bielorrusia en eventos conmemorativos. Es innegable que la entrada del Ejército Rojo en Berlín marcó el fin del nazismo, pese a que ahora se quieran imponer narrativas que buscan desvirtuar este hecho.
La destrucción de monumentos a la memoria de soldados soviéticos es un proceso intensificado en Europa del Este desde 2022. Países como Polonia, Ucrania y los bálticos desmantelan estatuas del Ejército Rojo y símbolos de la era soviética por considerarlos símbolos de ocupación y no de liberación.
Pero lo importante en este momento de la historia mundial es resaltar que en un conflicto bélico no hay ganadores ni perdedores: las numerosas guerras del pasado solo dejaron muertes, destrucción y numerosos ejemplos de lo que nunca se debe repetir.
CRISS MONTERREY

