Héctor Gascón – Sommelier / Bartender

Uno de su mayores placer es autoregalarse un licor, un añejo o un vino, algo especial, que no sea común.

Héctor cuenta que desde hace algún tiempo la navidad se ha vuelto una temporada de mucho trabajo, para él. Donde se contagia de la alegría de las personas a quienes les sirve, y así  transmite esa alegría a sus seres más cercanos en las pocas ocasiones cuando se reúne y comparte con ellos.

«En navidad trato de compartir así sea unos minutos con los amigos y familiares que la distancia me permita, y aunque sea escribir un mensaje a quienes están lejos y que de alguna manera tienen parentesco o relación conmigo, incluso personas que en algún momento del año compartieron alguna actividad de trabajo.»

Ante la interrogante sobre cómo creen qué serán estas navidades en pandemia, el Sommelier y Bartender exteriorizó que al venezolano siempre lo ha caracterizado el buscar la manera de reírse y tratar de disfrutar sin importar lo dura que sea la situación. Aunque dejó claro que ciertamente habrá algo de nostalgia en las casas donde alguien partió físicamente, al igual que en las familias que están separadas por una gran distancia y no podrán reunirse por las restricciones».

Tu comida infaltable:
«Desde niño he tenido muy buen apetito por cualquier plato, aunque tengo debilidad por la carne cerdo en cualquiera de sus formas, ya sea como parte de las hallacas, o el jamón planchado o el pan de jamón, o un pernil; sin embargo lo infaltable en navidad, es que cualquier comida sea en compañía de las personas a quienes se les tiene aprecio».

Tu música preferida:
Siempre me ha gustado el rock, sobre todo el metal y el rockabilly, pero al acercarse diciembre se me hace imposible no sentir nostalgia cuando suena una de esas gaitas viejas que se han vuelto clásicos, como “Cuando voy a Maracaibo”, “Negrito fullero”, “Qué te pasa viejo año” o “Amparito”.

Lo que más te gusta y divierte:
Comprar regalos, así sea un detalle sencillo para cada una de esas personas que compartieron conmigo durante el año, si recibo algo material es lo de menos. Segundo pero no menos importante, compartir un plato de comida o un par de copas con esas personas que se aprecia y que están cerca. En tercer lugar, disfrutar una bebida, sea un licor, un añejo o un vino, pero que sea especial, que no sea algo común, es una especie de “auto-regalo” que me hago.

Su navidad normalmente comienza a principios de noviembre y dura hasta mediados de enero, aunque aclaró que no es él quien decora.

Para cerrar Héctor recalca que se identifica más con el pesebre y disfruta más el 24, pero siente que es más importante el 31 de diciembre. » Pues desde niño en si casa nunca ha faltado el pesebre, lo demás para él termina siendo opcional. «Todos los niños y niñas de mi familia han crecido viendo el pesebre en navidad. Y el 31 además de estar con las personas más cercanas, reflexiono mucho sobre las metas que alcancé y las que no logré durante el año, y pienso en las metas y proyectos del nuevo año.»

  • Stefany Hernández: Su navidad de 1993 es inolvidable, pues recibió su primera bici.

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