APRECIACIÓN DE PELÍCULA DOLOR Y GLORIA

Tenía muchas ganas de ver este film y en medio de esta cuarentena me dispuse a hacerlo, entonces mientras escribo esta nota no me creo que haya visto esta película dos veces y aún sigo teniendo ganas de verla.

Almodóvar sabe contar historias, es genuino y se siente cercano al melodrama pero nunca cruza esa línea. Esta es una especie de ficción autobiográfica donde conocemos a Salvador Mallo (Antonio Banderas) un reconocido director de cine que padece todo tipos de dolores físicos y depresivos comienza un viaje de reencuentro consigo mismo, sus amigos y hasta su trabajo.

Todo en DOLOR Y GLORIA es sutil, hasta poético. La música, los planos, los colores, la actuación que se apoya en expresiones sutiles y hasta el ritmo. En algún momento pensé que no podría terminar la película y luego simplemente quería verla otra vez.

Mi secuencia favorita está disputado por dos momentos que me parecen espectaculares, en primer lugar es el recuerdo de la niñez de Salvador en el río donde su madre (Penélope Cruz, espectacular) lava la ropa mientras cantan y conversan las mujeres del pueblo y la otra secuencia sería en donde Salvador con su madre ya en su vejez (Interpretado por Julieta Serrano, una actriz anciana que guarda un encanto y naturalidad superior) conversan sobre decepciones que se han hecho el uno al otro, es completamente conmovedor cuando Salvador dice ¨Te he fallado simplemente por ser como soy… Lo siento mucho¨.

También es necesario mencionar que el reencuentro entre Salvador (Antonio Banderas) y Federico (Leonardo Sbaraglia) es sin lugar a dudas fascinante, sin siquiera mencionar el beso y el trabajo de Asier Etxeandia interpretando a Alberto, un actor en la más pura intimidad con sus declives y todo lo hace fenomenal.

De mis películas favoritas que veo este año, espero la vean y se deleiten con sus maravillosas actuaciones.

@histrioncriollo

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